Nadie es perfecto, todos cometemos errores de vez en cuando, pero si sigues estos tips para mejorar las fallas, descubrirás que fallar no es tan malo como creías.

Eso no significa que vayas a eliminar todas tus debilidades y mejorar tu autoestima. Lastimosamente, eso es algo muy difícil de lograr, porque una debilidad verdadera no se irá por mucho que te esfuerces.

Lo que sí que puedes conseguir es que tus debilidades no te estorben ni opaquen tus fortalezas. Aprender a vivir con tus puntos flacos y dominarlos te llevará muy lejos.

El primer paso es conocerte y aceptarte

Antes de siquiera pensar en tips para mejorar las fallas, debes ser capaz de identificarlas y no sentirte avergonzado de ellas.

Una manera excelente de lograr esto es hablar sobre tus defectos con libertad. No trates de ocultarlos pensando que nadie los notará, porque eventualmente lo harán.

Pero recuerda: es muy diferente ser capaz de hablar de tus defectos y autocriticarte. No te avergüences de ser quien eres, con todo y tus fallos, pero tampoco trates de menospreciarte por ello.

 Poder hablar libremente de tus errores y tus debilidades impedirá que los demás puedan dañarte con ellos, y te permitirá tener algo de perspectiva sobre ti mismo.

Tomate un momento para sentarte y practicar algo de introspección.

¿Qué se te da bien? ¿Qué se te da mal? ¿Qué cosas disfrutas y cuáles no? Analízate, descúbrete y tendrás la mitad del camino hecho.

Una vez que hayas reconocido esos pequeños defectos, ya estarás listo para afrontarlos, y convertirlos en algo positivo con estos tips para mejorar las fallas.

Pero, ¿realmente son debilidades?

Muchas veces evadimos nuestras debilidades porque nos avergonzamos de ellas, pero la verdad es que a veces podemos usarlas en nuestro beneficio.

Por ejemplo, imagina que eres demasiado perfeccionista. Te pasas horas y horas en un mismo proyecto, y no lo entregas hasta que has revisado todo unas cinco veces.

Eso te hace lento y sueles atrasarte con tus entregas, cierto, pero siempre entregas trabajos de calidad. ¿Es eso una debilidad que haya que cambiar?

Mientras estés en tu proceso de introspección, no te detengas al identificar tus fallos, busca más profundamente y pregúntate: “¿no puedo usar estos “fallos” a mi favor?”

No cambies tus debilidades, úsalas como fortalezas

Es raro que una debilidad sea completamente una debilidad. Muchas veces nos convencemos de que alguno de nuestros defectos lo es, sin ver el potencial oculto en el.

Grábate este tips para mejorar las fallas: a veces te encontrarás con que tus mayores defectos pueden resultar útiles en las situaciones adecuadas.

Así que en lugar de intentar forzar un cambio, trata de seguir el curso de la naturaleza y de crear situaciones en las que puedas usar tus debilidades a tu favor.

Y si por el contrario sientes que una de tus debilidades en particular es especialmente inútil (como lo es la torpeza), entonces busca la manera de evitar tener que sacarlas a relucir.

La mejor forma de lograr esto es cubrir una de tus debilidades con una fortaleza. Si por ejemplo eres muy torpe pero a la vez muy sociable, busca ayuda cada vez que te sientas inseguro o incapaz.

Cree en ti mismo

Todos sin excepción tenemos fortalezas y debilidades.  A veces puede costarte identificar tus virtudes, incluso puedes pensar que eres todo defectos, pero no es así.

Todos tenemos al menos una cualidad positiva, y sí, todos tenemos al menos una negativa. A veces más de un grupo o más del otro.

Eso significa que solo tienes que encontrar aquello que se te da bien, y sacarle todo el provecho posible. Incluso si todo lo demás son fallos, aprende a lidiar con ellos y a usarlos a tu favor.

Como ya hemos mencionado varias veces, la clave está en entenderse a uno mismo, no avergonzarse e intentar usar todos tus recursos (buenos y malos) a tu favor.

¡Así que ya sabes! Ahora tienes un puñado de tips parar mejorar las fallas que estrenar y usar a tu favor. ¡Buena suerte!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.